Palacio del Monte de la Piedad

Palacio del Monte de la Piedad

Piazza Duomo 14. (Abrir mapa)

Descripción

El Palazzo del Monte di Pietà cierra un lado de la piazza del Duomo, en Padua: un pórtico medieval de seis arcos que sostiene una fachada renacentista de Giovanni Maria Falconetto. Durante siglos los paduanos empeñaron aquí sus objetos a cambio de un préstamo; hoy se viene por las exposiciones.

Fíjate en el pórtico del siglo XIV, alto y elegante, que sobrevivió al incendio que en el siglo XVI devastó el resto del edificio. Bajo los arcos quedan algunas cornisas de ladrillo del palacio medieval.

Encima, la fachada de Falconetto, inaugurada en 1533, añade una composición de gusto clásico, con un motivo de círculos y rombos. En la fachada está también la Piedad de estuco de Silvio Cosini, terminada en los años inmediatamente posteriores a la inauguración.

Por el lado de la via Monte di Pietà el palacio cambia de cara: la imponente fachada manierista de Vincenzo Dotto, levantada entre 1611 y 1613, con la ampliación del siglo XVII. Las decoraciones de esa obra, frescos y una estatua, representan todas al beato Bernardino de Feltre.

Bernardino, fraile franciscano, fundó el Monte di Pietà de Padua, activo desde 1491. La idea era sencilla: prestar pequeñas sumas a bajo coste a cambio de una prenda, para librar a los más pobres de los usureros. Domenico Campagnola lo retrató en un fresco en la nueva sede.

La historia del palacio tiene su ironía. Según la tradición, en la Edad Media perteneció al famoso usurero Rinaldo Scrovegni. Dos siglos después se convirtió en la casa de la institución nacida precisamente para combatir la usura.

Entre medias llegó la época de los Carraresi, cuando el edificio pasó a formar parte de la Reggia Carrarese, y luego Venecia, que se convirtió en su propietaria tras la conquista de 1405. Después del incendio cedió lo que quedaba al Monte di Pietà por 10.000 ducados.

En 1822 el palacio pasó a la Cassa di Risparmio di Padova e Rovigo, que en el siglo XIX añadió dos alas interiores. Hoy es la sede de la Fondazione Cassa di Risparmio di Padova e Rovigo, que organiza en él grandes exposiciones de arte.