Palazzo del Bo (Universidad)

Palazzo del Bo (Universidad)

Via VIII febbraio 1848 11. (Abrir mapa)

Descripción

El Palazzo del Bo, «il Bo» para todos, es desde 1493 la sede histórica de la Universidad de Padua, en el centro de la ciudad. Dentro caminas entre cinco siglos de estudio: la cátedra de Galileo, el teatro anatómico más antiguo del mundo y tres mil escudos de estudiantes.

El Patio Antiguo es el corazón del palacio: una doble logia de piedra del siglo XVI, con planta de claustro. Paredes y bóvedas están cubiertas de escudos pintados y esculpidos, unos tres mil en todo el palacio, dejados por rectores, profesores y estudiantes llegados de muchos países.

Al pie de la escalinata que sube a la logia está la estatua de Elena Lucrezia Cornaro, la noble veneciana que aquí, en 1678, fue la primera mujer del mundo en licenciarse. La estatua se hizo para un monumento en la basílica de San Antonio y llegó aquí en 1773.

La Sala de los Cuarenta conserva la cátedra de Galileo, un estrado de tablas de madera: el científico enseñó aquí de 1592 a 1610. En las paredes, cuarenta alumnos célebres, entre ellos William Harvey, pintados en 1942 como figuras simbólicas, no como retratos reales.

Al lado se abren el Aula Magna, con el lema «Universa universis patavina libertas» y las paredes llenas de escudos, y la Sala de Medicina, desde la que una puertecita lleva al Teatro Anatómico de 1594. En esa misma sala, una vitrina guarda los cráneos de siete profesores que donaron su cuerpo a la ciencia.

El nombre viene de una posada. En 1405 el señor de Padua regaló estas casas a un carnicero que había abastecido de carne a la ciudad sitiada; él abrió aquí una posada con la enseña de una calavera de buey, el Hospitium Bovis. El buey sigue siendo el símbolo de la universidad.

En los años treinta el rector Carlo Anti llamó a Gio Ponti para rediseñar la parte nueva del palacio. De ahí nacieron el Patio Nuevo y la «Escalera del Saber», pintada al fresco con la historia del conocimiento, en cuya cima un viejo maestro murmura «anchora imparo», «aún aprendo».

El portón de la via VIII Febbraio, de 1922, se fundió con el bronce de cañones capturados en la Primera Guerra Mundial y lleva los nombres de los estudiantes caídos en la guerra.

Imprescindible
• Patio Antiguo.
• Cátedra de Galileo.
• Estatua de Elena Lucrezia Cornaro.
• Aula Magna.
• Teatro Anatómico.

¿Sabías que…?
Entre los estudiantes del Bo hubo tres papas: Benedicto XI, Eugenio IV y Sixto IV.
En 1688 Venecia prohibió nuevos escudos: para hacer sitio a los nuevos, cada vez más grandes, se destruían los viejos.