Museo Precinema - Colección Minici Zotti

Museo Precinema - Colección Minici Zotti

Prato della Valle 1/A. (Abrir mapa)

Descripción

El Museo del Precinema cuenta cómo el mundo iba "al cine" antes de que existiera el cine. Está en el Palazzo Angeli, asomado al Prato della Valle de Padua, y guarda la Colección Minici Zotti: linternas mágicas, vistas ópticas, juegos y trucos visuales de los siglos XVIII y XIX.

El corazón de la colección son las linternas mágicas, las antepasadas del proyector, usadas para entretener e instruir al público. Las hay de todo tipo y procedencia, desde la linterna doble de W. Tyler hasta la estadounidense "The Pettibone", con sus cristales originales pintados a mano.

Junto a ellas están las vistas ópticas para el Mondo Nuovo, que se remontan al siglo XVIII. Imprescindible el megaletoscopio de 1864, ideado por Carlo Ponti, uno de los primeros fotógrafos activos en Venecia.

Una sección está dedicada a la estereoscopia y a los anaglifos, las imágenes que parecen salirse del papel, con antiguas cámaras fotográficas y una cámara oscura. Luego llegan los juguetes ópticos de nombres imposibles, como el zoótropo, el praxinoscopio, el taumatropo y el fenaquistiscopio: los primeros pasos de la animación.

Lo bonito es ver lo poco que ha cambiado: los principios de estas máquinas son los mismos de los dibujos animados y las imágenes en tres dimensiones de hoy. Entonces, cada descubrimiento de la óptica se convertía enseguida en espectáculo para el gran público, tanto en las plazas como en las cortes de los reyes.

El museo nació en 1998 de la pasión de Laura Minici Zotti, artista y "linternista". Desde los años setenta hasta 2010 recorrió el mundo con sus espectáculos de linterna mágica, inspirados en los de la época victoriana, igual que hacían los linternistas del siglo XIX.

En 2018, por los veinte años del museo, cedió la dirección a su hijo Carlo Alberto, profesor de historia y técnica de la fotografía en la Universidad de Padua. Piezas de la colección se han prestado también a la Cinémathèque française de París y al Museo Nacional del Cine de Turín.

La colección ha crecido tanto que algunas partes, como el teatro de sombras del cabaret parisino Le Chat Noir, solo se pueden ver completas en exposiciones temporales en otros lugares. El museo organiza también exposiciones itinerantes interactivas.